Historia de Coamo
Durante el siglo XVI sólo existían en Puerto Rico los poblados de Caparra (San Juan) y San Germán. Por estos estar localizados en las costas, sus habitantes, especialmente los de San Germán, eran acosados constantemente por caribes y bucaneros. Para obviar eso, muchos de ellos comenzaron a emigrar tierra adentro en busca de tierras fértiles y de mayor seguridad, estableciéndose mayormente en las márgenes del Río Coamo, en el valle de ese nombre. Ya para la década del 1570 existía un núcleo importante de pobladores, lo que indujo a los Obispos Mercado y Salamanca a gestionar la fundación del pueblo.
El 15 de julio de 1579, el Rey aprobó la fundación oficial de Coamo. El Siglo XVI fué el siglo de la gestación y fundación de Coamo, por lo que desde ese momento, pasó ser el tercer poblado.
Coamo, que en lengua taína se cree significaba "lugar llano y extenso," es el nombre del río más importante de esta región, y sirvió para bautizar el municipio. Se afirma, aunque sin pruebas, que existió un cacique llamado Coamex o Coamey.
Por fortuna para los habitantes de esta región, uno de los obispos más activos y emprendedores que tuvo Puerto Rico, Fray Diego de Salamanca, para llegar a San Juan se vió obligado a desembarcar en la costa sur y atravesar la isla desde allí hasta el norte, en cuya oportunidad conoció los escasos pobladores de Coamo y quedó impresionado por el aislamiento y abandono en que vivían y por la belleza y riqueza de la tierra. En 1577, en carta al Rey, decía del territorio: "Tiene la mejor tierra de toda la isla," y anticipa que es necesario poblar en este lugar, suficientemente alejado de las costas como para estar protegido de ataques de caribes y corsarios. Dos años después dice Fray Diego al Rey: "Les fundé iglesia (en realidad un bohío) y dí traza de pueblo. Y puse ministro clérigo..." Así, pues, el acto de fundar fué anterior a la fecha de ésta carta, aunque la autorización real data del 15 de julio del citado año. La población quedó bajo la advocación de San Blas porque el capitán poblador, Blas de Illescas, así lo decidió. Illescas era el pueblo de Toledo del cual Blas era originario. Más tarde se añadió a este patrono la Virgen de la Candelaria.
En 1582 el Gobernador Juan de Melgarejo dejó constancia de que en Coamo residían unos veinte espáñoles. Para fines de aquel siglo el poblado en sí consistía en unas diéz viviendas, tal vez todas bohíos, erigidas alrededor de la iglesia, también de paja.
En 1622 se cercó el primer cementerio, el de la Altagracia. Hacia 1680 un testimonio de la época hace constar que los vecinos, unos ochenta, "es gente esforzada y belicosa, acuden a cualquier rebato con prontitud en defensa de sus tierras y costas."
La economía de estos primeros afíos se basa en la cría de ganado vacuno para vender pieles y sebo, y en el cultivo del jengibre. Otro factor económico de gran importancia arribó en 1755, cuando el Gobernador Felipe Ramírez Estenós introdujo el cafeto en el valle de Coamo.
El 14 de enero de 1778 una real cédula otorgó a Coamo - y también a Aguada y Arecibo - el título de villa. En realidad, tales títulos y sus prerrogativas no se ejercieron hasta 1798. En 1784 se concluyó la fábrica de la iglesia. Durante el ataque inglés a San Juan en 1797, Coamo envió a combatir en la capital a 273 milicianos.
En las primeras décadas del siglo pasado, debido al aumento de la población, el territorio de Coamo se fué desmenbrando para crear otros municipios. En 1808 se segregó Barranquitas; Orocovis en 1825; Aibonito cinco años más tarde; Santa Isabel en 1841, y Salinas en 1847.
Hacia 1824 el municipio tenía más de dos mil vecinos, 377 viviendas y 17 bohíos. El pueblo en sí contaba con 83 casas y existían en él una escuela pública y otra privada. La economía seguía girando alrededor de la ganadería, el café, el tabaco y frutos menores. La caña de azúcar siempre fue secundaria. En 1866 la conclusión de la Carretera Central sirvió de estímulo adicional al progreso.
A fines de siglo la población de Coamo tenla unas 500 viviendas de mampostería y madera con aproximadamente cien bohíos. Los habitantes del municipio pasaban de 15,000. El café se había apoderado de las alturas; se sembraba en los barrios Coamo Arriba, Hayales y otros. La cría de ganado seguía al cafeto en importancia.
El 9 de agosto de 1898 en los alrededores de la población tuvo lugar un combate entre las fuerzas invasoras de Estados Unidos y el Ejército español. Allí murieron el Comandante Martínez Illescas, el Capitán López y tres soldados. Los españoles sobrevivientes, superados en armas y rodeados, se rindieron.
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Escudo de Coamo
Corona mural - símbolo de ciudad. Ermitas - La Altagracia, la Iglesia de San Blas y la Capilla de Valvanera
Mitras - por los obispos San Blas, Manuel Mercado y Fray Diego de Salamanca. Candelarias - por la Virgen de La Candelaria. Cruces - por la cruz de la Villa de Illescas propiedad de Cristóbal de Illescas. Caballo y buey - riqueza ganadería de Coamo. Círculo con franjas - Aguas termales de los Baños de Coamo
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Bandera de Coamo
La bandera, al igual que el escudo, fueron obtenidos el 5 de agosto de 1969, siendo alcalde el Hon. Juan Rivera Ortiz. La bandera de Coamo deriva sus colores del escudo. El rojo es distintivo de los mártires y nos recuerda a San Blas quien fué decapitado. El amarillo oro alude a la excelsa caridad de San Blas y a los calcinados pastos de Coamo. EI negro se refiere a las amarguras y lutos sufridos por Coamo.
Himno de Coamo
Allá muy cerca del pueblo
donde nació Muñoz
entre montañas y flores
se encuentra también
donde nací yo.
Tierras de lindas mujeres
y de seres a quien amo.
un nombre taíno tiene
y es mi bello pueblo Coamo.
Coamo, desde que partí
eché muy de menos
tus lindas mujeres
tu sol tropical.
Coamo hoy he vuelto hasta ti
para que sepas
que aunque estuve lejos,
no te puedo olvidar.
Coamo, aquí estoy otra vez
y yo te aseguro
que de ti mas nunca
me separaré.
Quiero volver a gozar
de tu clima tropical
y aunque pasen años
nunca te olvidaré.
Música y letra: Manuel Torres Tapia.


